El rincón de la Ciencia   (Preguntas y respuestas, p-21)

Flechas que nunca llegan

Disparamos una flecha contra una pared desde un punto de partida situado a una distancia D de la pared. Cuando la flecha se encuentre a la mitad de su recorrido hacia la pared, la distancia que le quedará por recorrer será D/2. Tomando el punto D/2 como nuevo punto de partida, en algun momento, la flecha estará situada, de nuevo, a la mitad de la distancia que le queda por recorrer, es decir (D/2)/2 = D/4. Y así sucesivamente, podemos ir dividiendo la distancia que queda por recorrer en infinitas mitades. Si las divisiones que podemos hacer son infinitas, la flecha no debería llegar nunca a la pared. Sin embargo, sabemos que llega. ¿Por qué?

Pregunta enviada por Eduard Ymbert

Enviar las respuestas a: ies.victoria.kent@centros5.pntic.mec.es

SOLUCIÓN

Esta pregunta ha generado numerosos mensajes de distintos lectores con respuestas que, según los casos, se aproximaban más o menos a la solución. Pero, en ninguno de ellos nos ha parecido lo suficientemente clara. Como el problema es complejo, hemos decidido publicar kla respuesta en forma de artículo:

Aquiles, la tortuga y la flecha