El rincón de la Ciencia                       

nº 64,   marzo de 2013

Gente de Ciencia

ISSN: 1579-1149


Santiago Herrero Domínguez

Química Inorgánica

Edad: 44

Formación:

Doctor en Ciencias Químicas

Campo de trabajo

Química de la coordinación, compuestos con enlace metal-metal, MOF’s, compuestos bidimensionales e hilos moleculares..

Centro de trabajo

Departamento de Química Inorgánica I de la Universidad Complutense de Madrid

  

¿Cómo te interesaste por las ciencias? 

Siempre he tenido curiosidad por el conocimiento en general y el porqué de las cosas. Seguramente ese interés innato fue catapultado por mi hermano mayor cuando de muy niño me contaba, con un lenguaje sencillo, lo que él había leído o estudiado sobre ciencia mientras trabajábamos en el campo ayudando a nuestro padre a recolectar almendras, olivas u otros productos agrícolas. Sin embargo, nunca me planteé estudiar una carrera y menos de ciencias, pero cuando terminé mis estudios de bachillerato decidí estudiar química, siguiendo los pasos de mi hermano.

  ¿Cómo llegaste hasta aquí?

Cuando terminé la carrera de químicas realicé un doctorado en la Universidad de Zaragoza bajo la dirección de los profesores Rafael Usón y Miguel Ángel Usón. El primero aportó su experiencia como uno de los pioneros de la química organometálica en España y el segundo me enseñó nada más y nada menos que a trabajar en un laboratorio de investigación. Después trabajé en Texas A&M University (EE.UU.) durante varios años con el profesor F. Albert Cotton, una referencia mundial en mi campo de investigación. Mi formación posdoctoral continuó en el Centre National de la Recherche Scientifique en Burdeos (Francia) y en la Universidad Autónoma de Madrid antes de incorporarme a la Universidad Complutense de Madrid, donde trabajo actualmente como profesor titular.

¿En qué consiste tu trabajo?

Como profesor universitario, tengo encomendadas dos tareas fundamentales: la docencia y la investigación. Por un lado, imparto clases teóricas y prácticas de química para los grados de química, ingeniería química y geología, y de nanomateriales para alumnos del máster en Ciencia y Tecnología Químicas. Y, por otro lado, trabajo en investigación fundamental tratando de aplicar los principios de la Química Verde o Química Sostenible. En estos momentos estamos trabajando concretamente en la obtención de compuestos magnéticos tridimensionales, bidimensionales y monodimensionales de níquel que puedan ser utilizados para la adsorción de gases, o como componentes electrónicos.

¿Por qué elegiste este campo de investigación?

Elegimos esta área de investigación porque es apasionante y porque el diseño y construcción de circuitos electrónicos moleculares es un área que atrae un gran interés social y económico. Para muchos sería el último salto en la miniaturización de aparatos electrónicos. Sin embargo, antes de llegar a la fabricación y comercialización de este tipo de sistemas, se requiere un esfuerzo ingente en investigación básica para entender la relación entre la estructura y las propiedades de los materiales candidatos para, finalmente, poder escoger aquellos que sean los más apropiados en función de sus prestaciones y su coste. En nuestro grupo de investigación dirigido por el profesor Reyes Jiménez Aparicio nos dedicamos a la síntesis de nuevos compuestos y al estudio de sus propiedades eléctricas y magnéticas. El éxito en la síntesis, aislamiento y deposición en superficie de hilos moleculares de rutenio nos animó a la preparación de compuestos similares pero empleando un metal más barato como es el níquel (http://www.ucm.es/info/inorg1/qcmm/qcmm.htm).

¿Crees que la ciencia tiene la presencia en los medios que merece?¿Faltan vocaciones científicas en España?

A pesar de que en los últimos años se ha incrementado el interés por la ciencia, que se ha puesto de manifiesto en el aumento de espacio y tiempo dedicados a ella en los diferentes medios de comunicación y en la aparición de numerosos blogs, sigue siendo deficiente bajo mi punto de vista. Supongo que tiene que ver con la escasez de conocimientos científicos que poseen los periodistas en general y con el enorme retraso histórico de la ciencia en este país con respecto a muchos de los países de nuestro entorno. Sin duda alguna, la mayor presencia mediática de la ciencia contribuye a un aumento de las vocaciones científicas, pero no creo que sea el problema más importante. De hecho, dada la escasa financiación en España, casi sobran vocaciones científicas. Confío, no obstante, que poco a poco mejore la cultura científica de este país y que aumente la presión social en apoyo a la investigación en beneficio del bien común, porque nos estamos jugando el futuro de todos. También me parece necesario que las personas que participamos en la investigación científica salgamos de nuestro laboratorio y participemos más activamente en la divulgación de la ciencia. Esa es la razón por la que desde hace unos años me he involucrado en la realización de experimentos en centros educativos de primaria o secundaria, sin olvidar los dedicados a personas con discapacidad física e intelectual. Además, en varias ediciones de la Semana de la Ciencia hemos organizado conferencias, talleres y visitas guiadas a la facultad con mis compañeros del grupo de investigación. Actualmente formo parte de un equipo de investigadores que trabajamos en un proyecto denominado Conocer la Ciencia Hoy Abre las Puertas del Mañana (www.nanomadrid.es), que incluye la organización de actividades para centros educativos.

 


Copy Left: Salvo indicación expresa, todos los contenidos de esta página se encuentran bajo una licencia Creative Commons. Puedes usarlos, siempre que no se haga con fines comerciales y se cite su origen y al autor.