El rincón de la Ciencia I.S.S.N.: 1579-1149

nº 29 (enero-2005)

El valor integrador de la ciencia y la tecnología europea (RC-77)


Itziar Viloria Resano


El año 2004 está siendo un año clave para la construcción europea. La Unión Europea es testigo en primera persona de los acontecimientos que la están modelando a pesar de las diversidades y desavenencias de sus socios. Prueba de ello es la ampliación de la Unión Europea a 25 Estados miembros, pasando por la Elecciones al Parlamento Europeo y la elaboración de la tan polémica Constitución Europea entre otros.

Otro testigo de excepción es la ciencia, más concretamente la ciencia europea, que no escapa a los acontecimientos en estos tiempos de cambio en el seno de la UE. Es más, la ciencia y tecnología europea están siendo objeto de estudio y reflexión por parte de los estadistas y los "constructores" de la Unión Europea con todo lo que ello conlleva. Por momentos, la ciencia deja de estar en manos de científicos para pasar a manos de políticos, ya que la promoción del avance científico y tecnológico se contempla como objetivo de la UE, lo que hace necesario la actuación de la clase dirigente europea para la consecución de los fines tan deseados por la "comunidad" científica europea.

La Unión Europea ha visto en la ciencia y en la tecnología un motor clave para la integración de la Europa dividida durante años, es por ello que la apuesta por la Ciencia y la tecnología está en alza con el paso del tiempo. Además, la ciencia es un factor clave en el crecimiento económico, en la competitividad de las empresas, en el empleo y consecuentemente en la realidad social de Europa. Son muchos los empeños que desde Bruselas se hacen para potenciar la ciencia en el viejo continente y convertirlo en el pasaporte a la transnacionalidad europea. La más reciente expresión de tal deseo se recoge en el texto de la futura Constitución Europea, que contendrá diversas menciones a la investigación. La última novedad al respecto es la referencia que se hacen en la misma, no sólo en el anexo sino también en el párrafo cuarto a los avances científicos y tecnológicos así como la obligación de la UE de fortalecer las bases científicas y tecnológicas y la consecución del Espacio Europeo de Investigación (EEI) en el que los científicos, el conocimiento científico y la tecnología puedan circular libremente. Otro artículo del anexo se dedica a los programas marco de investigación plurianuales. Se dice que éstos deberán regularse a través de leyes europeas y deberán contener los objetivos científicos y tecnológicos de la Unión, indicando las actividades y la participación financiera de la Unión en el programa marco.

La Comisión Europea a través de estos programas, a pesar de las dificultades y debilidades de los mismos, entre otros, falta de suficiente presupuesto, aboga por una Europa fuerte y competitiva en el mundo, pero que además dote de identidad al viejo continente y ocupe un lugar importante en el mundo científico universal.

La ciencia es concebida como algo más que el conocimiento sistematizado de los campos objeto de estudio. En otras palabras, la ciencia, lo científico y lo tecnológico transciende la mera investigación, teorización e innovación. La ciencia es vista y considerada desde un prisma político, económico y social, y como resultado de tal concepción la ciencia viene a ser un medio de alcance de la tan ansiada integración europea, ya que la ciencia impregna lo más diversos ámbitos de la realidad. Desde una visión más simplista pero a su vez más perceptible para el ciudadano europeo podríamos decir que la ciencia europea contribuye a la integración de los ciudadanos europeos. Reflejo material de dicha cada vez mayor integración son los resultados tanto científicos como "sociales" de los programas europeos en particular y la ciencia y tecnología en general.

Son cada vez más los europeos cuyo nexo de unión es la ciencia, es decir, se unen, organizan y colaboran en pro de la investigación y mejora de la calidad de vida de todos los seres humanos e indirectamente de una Europa más unida. Las relaciones fluyen de forma más natural cada vez y no limitamos nuestras colaboraciones a "partners" de aquí, sino a "partners" del aquí europeo. No hay duda de que ello directa o indirectamente llama a una mayor integración de los europeos, que no es otra cosa que una convivencia diaria y cada vez más normalizada.

En definitiva, la intención no es otra cosa que hacer de la ciencia un instrumento integrador de la Unión, apostando no sólo en pro de la Ciencia, en este caso, de la Ciencia Europea y del EEI en particular, sino también de una Europa unida en su concepción más amplia.