El rincón de la Ciencia nº 4 (Enero-2000)
El funeral de las ratas y el mecanismo de transmisión de la peste (RC-10)
M.A. Gómez

La peste o muerte negra

rata-1.gif (4182 bytes)La peste es una enfermedad que tuvo su incidencia más nefasta en el siglo XIV. Hacia el año 1348 la peste se extendió por Europa durante algunos años causando grandes estragos, matando a millones de personas. En la actualidad, se calcula que en tres o cuatro años llegó a matar entre la tercera parte y la mitad de la población europea de la época. Ello supuso un gran desastre demográfico que marca una interrupción en la historia: hay un antes y un después de la peste de 1348.

Esta enfermedad se conoce desde la antigüedad y así la primera gran epidemia de la que se tiene noticias tuvo lugar en el año 542 (d.C.), en los tiempos del emperador bizantino Justiniano. Hubo otras grandes epidemias como la ya citada del siglo XIV o la de finales del siglo XIX, de forma que se calcula que hasta 1904 había causado 1.000.000 de muertos por año. A partir de esa fecha empieza a disminuir paulatinamente su incidencia y hacia 1945 prácticamente dejó de tener importancia.

¿Cuál es la causa de la peste?medico.jpg (103884 bytes)

En 1879 Pasteur propuso la hipótesis de que la peste era causada por un microbio que al transmitirse de unos organismos a otros propagaba la enfermedad. Pero el microbio era un completo desconocido y eso implicaba que había que buscarlo; pero, ¿dónde? Evidentemente la respuesta era que había que ir a buscarlo allí donde se encontrara la enfermedad y Alexander Yersin, un médico suizo, así lo hizo.

En 1894 la peste se extendía por China y Yersin con la ayuda de un microscopio buscó en Hong-Kong al misteriorso microbio. Investigó la sangre y el pus de los infectados hasta que al final logró aislar un bacilo: el bacilo de la peste (hoy en día se le conoce como el bacilo de Yersin). Este descubrimiento resultó crucial para, posteriormente, ayudar a buscar una vacuna que acabara con la enfermedad. Pero aunque este descubrimiento resultó fundamental, faltaba una pieza muy importante para completar el puzzle y derrotar a la enfermedad, seguía sin saberse cómo se transmitía.

La transmisión de la peste

El problema seguía siendo muy importante y eran muchas las preguntas que quedaban en el aire: ¿Por qué se producía el contagio? ¿Cómo se transmitía la enfermedad? ¿Por qué se propagaba tan rápidamente? ...

A finales del siglo XIX se sabía perfectamente que existían dos tipos de peste: la peste neumónica y la peste bubónica. En el caso de la peste neumónica, que afectaba a las vías respiratorias, el contagio era fácil de explicar: al toser los enfermos emitían pequeñas gotitas de secreciones bronquiales que podían ser aspiradas por las personas que estaban cerca y de esa forma se contagiaban de la enfermedad. Pero en el caso de la peste bubónica la situación era más compleja. Este tipo de peste no afecta a las vías respiratorias y los bubones axilares o inguinales no eran contagiosos, ni siquiera por contacto directo. De hecho, en los hospitales o en lugares con unas mínimas medidas de higiene no se producían contagios. Sin embargo en los barrios pobres se transmitía con gran rapidez. ¿Qué es lo que ocurría entonces? ¿Cómo se propagaba este tipo de peste?

rata-3.gif (2869 bytes)Ya desde muy antiguo se creía que la peste tenía algo que ver con las ratas. En muchos lugares se había detectado que las ratas empezaban a morir masivamente un poco antes de que apareciera la epidemia en los seres humanos. Durante la epidemia de Bombay (India) en 1897 pudo comprobarse que efectivamente la epidemia en los humanos iba precedida por la epidemia de las ratas. Pero, aunque se supiera que las ratas tenían que tener un papel importante, ¿cuál era ese papel? Una pregunta difícil de contestar porque aunque se llegó a pensar que podía ser que transmitiera por mordiscos o arañazos, no parecía que la mayoría de los infectados hubieran sido mordidos o arañados por ninguna rata. Además, ¿cómo se transmitía de unas personas a otras? Los médicos llegaron a comprobar que mientras un afectado por la peste estaba enfermo no parecía que se contagiaran sus familiares; sin embargo, una vez que había muerto parecía que sus allegados empezaban a enfermar. ¿Qué ocurría entonces?

El funeral de las ratas

Partiendo de dos hechos comprobados, las ratas tenían algo que ver con larata-2.gif (3914 bytes) trasmisión de la enfermedad y el momento de la muerte parecía tener un papel importante, Simond, un médico francés, diseñó un experimento para tratar de averiguar cómo se producía el contagio. En su mesa del laboratorio, junto con sus ayudantes, puso una rata enferma a la que quedaba poco para morir y la rodeo de una serie de jaulas que contenían ratas sanas. Observó lo que pasaba. La rata enferma tardó poco en morir, pero no parecía que pasara nada. Sin embargo, cuando ya pensaban que se habían equivocado y que el experimento no iba a servir para nada, de repente, vieron como empezaban a salir y saltar minúsculos animalitos desde la rata muerta, y como estos se escondían rápidamente en el pelo de las ratas sanas. ¡Eran pulgas! Resultó que las pulgas, al enfriarse el cadáver de la rata muerta salieron en busca del calor de las ratas vivas. Habían encontrado la respuesta a tantas y tantas preguntas que habían ido quedando en el camino. Acababan de descubrir como se transmitía la enfermedad. Los portadores de la enfermedad eran los parásitos (pulgas, chinches, etc.) que saltaban de unas ratas a otras, o a los seres humanos.

Poco después se preparaban las primeras vacunas y se ensayaron las primeras medias profilácticas que ayudaron a conseguir que poco a poco se fuera erradicando esta plaga.

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