cabec-2.jpg (7443 bytes) Citas científicas

 

VITRUBIO (siglo I a. de J. C.) Vitrubio

Algunas citas tomadas de De Architectura

 

ciud.jpg (28270 bytes) En la fundación de una ciudad, será la primera diligencia la elección del paraje más sano. Lo será siendo elevado, libre de nieblas y escarchas, no expuesto a vientos calurosos ni fríos sino templados. Se evitará también la cercanía de lagunas, porque cuando llegan las brisas matinales al salir el sol, traerían consigo los vapores nebulosos que allí nacen, junto con los hálitos de los animales de las zonas palustres, esparciendo sobre los cuerpos de los habitantes sus venenosos efluvios mezclados con la niebla, y harían pestilente aquel pueblo. (I, 4)
Esquema de la distribución de una ciudad que propone Vitrubio

 

Pasemos ahora a tratar de la púrpura, que es un color muy apreciado y de superior agrado a la vista entre todos los otros. Se saca de las conchas marinas con que se tiñen las ropas de este color y éste no es menor que otros misterios de la naturaleza, pues no en todos los lugares donde se da tiene el mismo color, siendo el curso del sol quien naturalmente lo altera. La púrpura que se coge en el Ponto y en la Galia, por estar estas regiones hacia el Septentrión, es oscura; la que se da entre el Septentrión y el occidente es morada… (VII, 13)

El agua de las cañerías de barro sabe mucho mejor que el de las de plomo. Parece que este las hace nocivas, pues se produce el plomo blanco, que se dice perjudicial para el cuerpo humano. (VIII)

El cielo gira permanentemente alrededor de la tierra y el mar sobre los extremos del eje, pues conforme a éste se ordena la verticidad natural en estos lugares, habiendo colocado los extremos del eje como centros, uno sobre la tierra y el mar en lo alto del cielo detrás de las constelaciones de las Osas y el otro en la parte opuesta, debajo de la tierra en las regiones meridionales. (…) También ciñe al cielo por el medio, con inclinación al mediodía, el cinturón de los doce signos, que está dividido en doce partes iguales, con los mismos conjuntos de estrellas que representan figuras naturales: éstas, siendo luminosas, al juntarse con la esfera y demás constelaciones, giran velozmente alrededor de la tierra y el mar, y dan una vuelta circular como es el cielo. (IX, 4)