El rincón de la Ciencia

nº 3, Noviembre de 1999

Ciencia e Historia

 

ARISTÓTELES 

N. Romero

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Nació en el año 384 a. de C. en Estagira, en la Grecia del Norte.

Su padre fue médico del padre del rey Filipo II de Macedonia, y gran parte del interés científico del filósofo parece deberse a la herencia paterna. A la edad de 17 años marchó a Atenas para estudiar en la Academia de Platón en la que permaneció veinte años, hasta la muerte del que sin duda fue su maestro. Se trasladó entonces a Assos, ciudad de la costa de Asia Menor, junto con Jenócrates, uno de los platónicos más ortodoxos. El tirano de esta ciudad, Hermias, era un ferviente admirador de las ideas platónicas, y Aristóteles enseñó durante tres años en la escuela filosófica de la ciudad. Cuando ya tenía cuarenta años pasó dos en la vecina isla de Lesbos junto a su discípulo y amigo Teofrasto, y parece que allí recogió gran parte de su material científico. Se trasladó, tras su estancia en Lesbos, a Pella, capital de Macedonia, en el año 342 a. de C., invitado por el rey Filipo para que desempeñara el puesto de tutor de su joven hijo Alejandro, que entonces tendría 15 o 16 años. Parece que en su elección influyó la amistad que el filósofo mantenía con Hermias, el tirano de Assos, que era aliado de Filipo. Permaneció en Macedonia hasta el 335 a de C., año en que regresa a Atenas y funda allí su propia escuela filosófica que toma el nombre de Liceo por su cercanía al Lykeios, recinto sagrado de Apolo situado en las afueras de la ciudad. Había en el edificio del Liceo un paseo cubierto, "perípatos" en griego, que dio el nombre de peripatéticos a los discípulos del filósofo. En uno de sus edificios estableció una biblioteca, y dispuso todo lo necesario para la investigación científica. En conjunto, el ambiente del Liceo parece haber sido mucho más científico que filosófico, en el sentido moderno. Se cultivaban las ciencias de observación y los discípulos se encargaban de hacer colecciones de materiales para formar las bases de dichas ciencias y aumentar la enorme cantidad que Aristóteles había recogido ya por sí mismo. Al morir Alejandro Magno, en el 323 a. de C., se desató en Atenas un movimiento antimacedónico que afectó al filósofo, por haber sido maestro de Alejandro. Fue acusado de impiedad por haber escrito peán (himno tradicionalmente dedicado a los dioses) en honor de su amigo Hermias. Aristóteles escapó al proceso retirándose voluntariamente a Calcis, en la isla de Eubea. Al año siguiente, en el 322 a.de C., murió de una enfermedad estomacal a los sesenta y dos años de edad.

Aristóteles ha dejado una amplia y profunda obra que comprende dos tipos de escritos:

  • Tratados dedicados a la publicación, en forma de diálogos a la manera de Platón. La mayoría de ellos se han perdido. Sólo conservamos fragmentos citados por otros autores de "Eudemo", que trataba sobre el alma, "Protréptico", exhortación a la vida filosófica, y "De Filosofía", en que se revisan las distintas teorías filosóficas anteriores, incluida la filosofía de Platón, y en su parte final se ocupa de la estructura del Universo.
  • Escritos que no estaban dedicados a ser publicados, que constituían bien apuntes de clase o materiales aptos para la investigación que estaban destinados a ser leídos por alumnos aventajados. Este conjunto de escritos fueron recopilados por Andrónico de Rodas, director del Liceo en el siglo I a. de C., y constituyen el llamado "Corpus Aristotelicum". Lo más importante de la filosofía e investigaciones de Aristóteles está en este Corpus. Los escritos están agrupados por temas, reflejando la división que el propio Aristóteles hace de la ciencia cuando afirma: "todo conocimiento es ya práctico, ya productivo, ya teorético". De acuerdo con ello, las obras del Corpus son las siguientes:

Escritos sobre Filosofía Teórica

Comienza con las obras sobre Lógica que reciben el nombre genérico de "Organon" que comprende "Las Categorías", "De interpretación", "Analíticos primeros", "Analíticos segundos" y "Tópicos". Luego vienen los estudios dedicados a la naturaleza, primero los dedicados a la realidad física, tales como la "Física", "Del cielo", "De generación y corrupción" y los "Meteorológicos"; en segundo lugar los dedicados a la realidad viviente, que abarca los tratados psicológicos, "Del Alma", al que siguen los "Parva Naturalia", pequeños tratados de fisiología que tratan aspectos como la sensación, el sueño y la vigilia, la memoria, la vida y la muerte, y por último los escritos sobre biología, "Historia de los animales", "De las partes de los animales", "Del movimiento de los animales", "De la marcha de los animales" y "De la generación de los animales".A continuación el Corpus presenta doce libros sobre el estudio del ser en cuanto tal. Al ir tras los tratados tanto sobre la realidad física como viviente, lo que los griegos denominaban "tà fysiká" (las cosas sobre la naturaleza), estos libros recibieron el nombre de Metafísica, (literalmente en griego"lo que va después de tà fysiká").

Escritos sobre Filosofía Práctica

Tratan sobre el conocimiento que sirve como regla de conducta. Comprenden los tres escritos sobre Ética: "Ética a Nicómaco", "Ética a Eutidemo" y "Gran Ética" y la "Política". Dentro de este grupo podríamos incluir una obra que no aparece en el Corpus, "La constitución de los atenienses", encontrada el siglo pasado en un papiro. Se trataría de la primera parte de una obra más amplia sobre las constituciones griegas.

Escritos de Filosofía Productiva

Aristóteles entendía como Filosofía productiva el "arte" del saber hacer, el saber en torno a la acción, que era la base de la educación del hombre libre. Dos obras pertenecen a este grupo, la "Retórica", sobre la oratoria y la "Poética", sobre los géneros literarios, fundamentalmente la tragedia.

Citas

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