El rincón de la Ciencia

nº 62 (septiembre-2012)

 

¿Medimos más de pie o tumbados?  (Al-35)

Alejandro Sotillo, Paula Gallardo  y Nacho Morellón. Alumnos de 1º Bachillerato en el IES Victoria Kent (Torrejón de Ardoz, Madrid)


INTRODUCCIÓN

Este trabajo fue hecho a partir de un problema propuesto por nuestro profesor. ¿Medimos más las personas tumbadas que de pie? Elaboramos la siguiente hipótesis: “las personas medimos más tumbadas que de pie”, realizamos un estudio  y contrastamos esta hipótesis.

OBJETIVO

Se pretende someter la hipótesis a un proceso de contrastación para determinar su veracidad o falsedad. Se expresa la hipótesis con una fórmula, donde ‘h’ es altura y ‘N’, un número positivo.

             h tumbada - h de pie = N  

Explicación: si realmente medimos más tumbados que de pie, el realizar la fórmula el resultado será un número positivo.

PROCEDIMIENTO

Paso 1. Estudios de las variables.

Para comenzar este experimento, diferenciamos las variables que influyen en el problema.

• Variable dependiente. (Es en la que se centra el estudio y es modificado por las variables independientes) son las diferencias entre altura tumbada y altura de pie.

• Variables independientes. (Son los factores que modifican a la variable dependiente). Nos centramos en el estudio de la posición (tumbado o en pie).

Paso 2. Protocolo de medida.

En primer lugar hicimos una lista con el nombre de todos los participantes (19 alumnos). Después formamos 8 grupos de 2 ó 3 personas cada uno. Los grupos salieron a medir al pasillo con el material necesario, que era el siguiente:

• Escuadra, en su defecto se puede utilizar una regla normal, un cuaderno, un libro, etc.

• Cinta métrica.

Dispusimos a los participantes en las siguientes posiciones:

                                 De pie                                                                   Tumbado       

             Persona de pie.jpg                   Persona tumbada.jpg

El participante se colocaba con el cuerpo recto y apoyado a una superficie plana y recta (que era la pared al estar de pie, o el suelo al estar tumbado) y con los talones juntos y presionados contra la pared. El cuerpo sufría la fuerza ejercida por la gravedad al estar de pie, así que el participante debía también presionar los pies contra la pared al estar tumbado. Para medir su altura colocamos una escuadra en la cabeza del compañero, de forma que, cuando él se quite de la pared, podamos medir directamente la altura entre el suelo y la escuadra sin estorbos, usando la cinta métrica de 2 o de 3 metros máximo.  

RESULTADOS

A partir de los resultados obtenidos, se creó una hoja de cálculo Excel donde calculamos la media de las alturas y las diferencias entre altura tumbada y altura de pie.

Si el número resultante de restar a la altura tumbada la altura de pie es positivo, la hipótesis sería cierta.

NOMBRE

P1

P2

P3

P4

P5

P6

P7

P8

MED

T1

T2

T3

T4

T5

T6

T7

T8

MED

DIF

Yaiza

162,9

162,8

162,9

165

162,5

165,3

162,9

 

163,5

164

164

164

165,8

164

165,8

164

 

164,5

1,0

Laura

158,9

159,1

159

 

159

158,2

158,9

158,8

158,8

159,5

159,7

159,7

 

160

160

159,5

159,5

159,7

0,9

Edu C.

166,8

165,5

 

167

166,5

166,6

166,8

166,8

166,6

167,4

166,5

 

167,1

167,5

167

167,8

167,8

167,3

0,7

Andrea D.

163,5

163,6

163,5

163,4

162,5

163,1

 

163,5

163,3

164,8

164,5

164,5

163,6

164

163,7

 

164,5

164,2

0,9

Víctor

 

179,8

179,9

180,5

180

180,5

179,5

179,5

180,0

 

181,6

181,7

181

184

183

181,6

181

182,0

2,0

Paula

165,4

165,4

165,4

165

163,5

165,4

 

165,4

165,1

165,4

167

167,2

167

165,5

167

 

167

166,6

1,5

Aitor

173

174,1

 

174,1

174

174

173

175

173,9

175,5

175

 

175

174,5

174,7

175,5

175,5

175,1

1,2

Irene

151,5

151,5

151,4

151,4

150,5

151,5

 

151,5

151,3

153,2

153,2

153,2

153,2

152,5

152

 

153,2

152,9

1,6

Jaime

181

 

180

180,3

181

181

180

181

180,6

182,3

 

181,5

183

183

182,3

181,5

183,5

182,4

1,8

Fran

178,1

178,1

179,3

177

178,5

 

178,1

178,4

178,2

179,5

179,5

181,2

179,2

180

 

179,5

179,5

179,8

1,6

Rubén

170,4

 

171,5

170

170

170

171,5

170,5

170,6

172

 

172

171,5

173

172

173

173

172,4

1,8

Nacho

177,6

177,5

177,5

177,2

177,5

 

177,5

177,5

177,5

178

178,5

178,4

178,3

178,5

 

178,4

178,4

178,4

0,9

Jorge

 

175

175,1

176

174,5

175,3

175

175

175,1

 

175,4

175,6

176,8

175

175,5

175,4

175,5

175,6

0,5

Candela

161,3

161

161,5

161,3

 

161

161

161,5

161,2

163,2

162,5

162

162

 

162

162

162

162,2

1,0

Andrea R.

167

168

167,5

168

 

168

167,5

167,5

167,6

169

169

169

169

 

169

169

169

169,0

1,4

Estela

177,4

177,4

176,9

 

177

174,7

177,4

177,4

176,9

179,9

177,4

177,4

 

178

 

179,9

179,9

178,8

1,9

Marta

164,9

165

164

164,8

164,5

165

164

 

164,6

165,5

166,5

166

165,2

165,5

165,4

166

 

165,7

1,1

Alejandro

202,1

202,1

 

201,5

202,1

201

202,1

202

201,8

202,6

202,6

 

202,6

202,6

202,6

202,6

202,9

202,6

0,8

Edu F.

175,3

174,6

174,6

174,5

175

 

174,6

174,5

174,7

175,4

176,1

176,2

176,5

175,4

 

176,2

176,5

176,0

1,3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

* Se omitió la medida de Estela tumbada del grupo 6, ya que era demasiado errónea. Su media tumbada se hizo, pues, con 6 valores en lugar de 7. Las casillas en blanco corresponden a que una persona no se puede medir a si misma.

CONCLUSIONES

La hipótesis es correcta, ya que en todos los casos medimos más tumbados que de pie, ya sea por 2 cm , como Víctor, o por 0,5 cm   como Jorge.

No obstante, el aumento de estatura no está proporcionalmente relacionado con la altura inicial  como se puede apreciar en el siguiente gráfico.

Nos planteamos la siguiente pregunta, ¿por qué se produce esta variación de altura? Una respuesta podría hallarse en los discos intervertebrales, que son unos pequeños “saquitos” que se encuentran entre las vértebras y sirven de amortiguadores. Al ponernos de pie, los sacos sufren un proceso de compresión (por la acción de la gravedad, figura 2) mientras que al estar tumbados esto no sucede de igual forma, sino que los sacos se encuentran como en la figura 1.

Esta diferencia entre la figura 1 y 2 sería la responsable del aumento de altura.

 

 

 

 

 

 

¿Pero por qué unos aumentan más la altura que otros al tumbarse? ¿Habrá alguna variable que hemos pasado por alto? Distintos factores que no hemos tenido en cuenta para el proyecto han podido influir más incisivamente de lo que podemos llegar a pensar, incluso la temperatura, el estado de hidratación, el tiempo que hemos pasado de pie o tumbados, etc.

Pero para asegurarnos que bebemos la misma cantidad de agua, ¡e incluso la misma bebida! dormimos la misma cantidad de horas y estamos siempre a la misma temperatura, deberíamos haber hecho un seguimiento más atento de cada uno, y claro, eso es algo que no hemos podido hacer. Esperamos que algún día se pueda comprobar satisfactoriamente esta hipótesis.

 


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